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1989 en Europa del Este. El papel clave de Polonia

Historia
1989 en Europa del Este. El papel clave de Polonia
Chris Niedenthal

El año 1989 fue el año en que se cumplió el destino de Solidarność, el año en que el comunismo cayó en Polonia y en Europa. El sindicato había sido el único sindicato libre de un país comunista, impulsor de una democratización impensable dentro de la dictadura. Pero para parar estos cambios, en diciembre de 1981, una Junta Militar declaró el Estado de Guerra en Polonia e ilegalizó el sindicato y persiguió a sus dirigentes y los encarceló. Durante los años siguientes, el sindicato actuó en la clandestinidad, amenazado constantemente por la policía secreta. La oposición, que no cesó nunca, fue sin embargo silenciada por las represiones. La policía llegó a asesinar a uno de los sacerdotes con mayor prestigio del país, colaborador de Solidarność, Jerzy Popiełuszko.

Los cambios en la URSS de Mijaíl Gorbachov a partir de 1985 propiciaron que la presión de las autoridades comunistas cediera. La “doctrina Brezhnev”, que amenazaba con la invasión y la intervención militar a aquellos países que se alejaran de la ortodoxia de Moscú, había quedado anulada. Poco a poco, diversas amnistías fueron poniendo en la calle a los dirigentes sindicales y opositores. En septiembre de 1986, Lech Wałęsa, el famoso dirigente sindical, se atrevió a proclamar abiertamente una dirección provisional de Solidarność, la primera pública desde el comienzo del Estado de Guerra.

La democratización de la Europa comunista estaba avanzando a marchas forzadas. Las huelgas dirigidas por Solidarność en 1988 en Polonia obligaron al gobierno a dialogar con la oposición.  El verdadero paso del Rubicón tuvo lugar con las negociaciones de la Mesa Redonda en Varsovia, entre marzo y abril de 1989, y las posteriores elecciones semilibres en junio. Las conversaciones entre el gobierno y la oposición finalizaron con una serie de reuniones en el Palacio Presidencial en la que participaron miembros de ambas partes, así como representantes de las iglesias católica y protestante. En estas conversaciones se trataron toda una multitud de temas como la ecología, asuntos sociales, cambios políticos y económicos y, en definitiva, lo que fuera necesario para sacar de su profunda crisis al país.

Aparte de cambios legales, la oposición consiguió arrancarle al gobierno la reintroducción del Senado y la convocatoria de unas elecciones parlamentarias en las que un 35% de los escaños del Sejm (Parlamento), así como la totalidad de los cien escaños del Senado serían, de elección libre. Tras la celebración de las elecciones, todos los escaños posibles en el y 99 de los cien del Senado cayeron en manos de la oposición, agrupada en el Comité Ciudadano. La derrota de la parte gubernamental llevó a que, aunque el comunista general Jaruzelski resultara elegido presidente del país, lo cierto es que fueron incapaces de formar gobierno. El opositor Tadeusz Mazowiecki fue nombrado primer ministro y encabezó un gabinete que comenzó las reformas económicas y políticas de inmediato.

Gracias a la democratización en Polonia, los cambios en otros países se aceleraron. A finales de noviembre, tras la disolución violenta por parte de la policía de una manifestación estudiantil, Checoslovaquia sufrió una serie de convulsiones que finalizaron en el anuncio del Partido Comunista de su renuncia al monopolio del poder. Se formó el primer gobierno no comunista desde 1948 y el día 29 de diciembre, el opositor Vaclav Havel fue elegido presidente del país. Ya en el año siguiente se celebrarían las primeras elecciones libres. Para entonces, el Muro de Berlín había sido derribado, tras una serie de protestas y de cambios en el gobierno de la República Democrática Alemana, que llevarían a elecciones, hundimiento del comunismo germano-oriental y a la reunificación de las dos Alemanias a lo largo de 1990. En Rumanía, por su parte, la resistencia al cambio de Nicolae Ceaușescu causó el final de régimen más dramático y mortífero de todos los países centroeuropeos. Tras la violenta represión de una manifestación en Timisoara, la ira popular llenó las calles de Bucarest, Sibiu y otras ciudades. Antes de que se estableciera un gobierno de Salvación Nacional, que daría paso a una democratización del país, más de mil personas murieron en diversos enfrentamientos.

Hay que subrayar que la caída del comunismo en Europa no hubiera sido posible sin el largo proceso de lucha del movimiento Solidarność y de grupos de oposición al gobierno que apoyaban al sindicato.

 

José María Faraldo Jarillo
Historiador. Profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid

 

 

EXPOSICIÓN "BUCAREST – PRAGA – VARSOVIA. INSTANTÁNEAS DE LA TRANSICIÓN HACIA LA DEMOCRACIA"

Del 11 de diciembre de 2019 al 24 de enero de 2020 se puede disfrutar de la exposición fotográfica “Bucarest – Praga – Varsovia” en el Museo de la Universidad de Valladolid – MUVA.

La exposición colectiva recoge unas cincuenta imágenes históricas de fotógrafos de estos tres países que documentaron uno de los momentos históricos más importantes y convulsos del último tercio del siglo XX.

Organizada en colaboración con el Instituto Polaco de Cultura, el Instituto Cultural Rumano, el Centro Checo, y sus respectivas Embajadas, la muestra permite conocer los testimonios en imágenes del fin del comunismo en los tres países en el 30º aniversario. 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA EXPOSICIÓN
http://bit.ly/34bwX1p

 

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